La disfunción eréctil como marcador de enfermedad cardiovascular subclínica

Más allá de que este es un espacio dedicado principalmente a la sexualidad masculina, nos parece importante abordar otros temas de salud de los hombres y  -lógicamente- su relación con la función y disfunción sexual.

 

En artículos anteriores tratamos el tema de la enfermedad cardiovascular y su relación con la disfunción eréctil, y pensamos que es importante seguir presentando las actualizaciones científicas al respecto. La asociación entre la disfunción eréctil y la enfermedad cardiovascular ha sido reconocida durante mucho tiempo, y los estudios sugieren que la disfunción eréctil es un marcador independiente del riesgo de enfermedad cardiovascular. Más significativamente, la disfunción eréctil es un marcador para la enfermedad coronaria obstructiva y no obstructiva y puede revelar su presencia en hombres asintomáticos.

 

Vamos a referirnos entonces a un artículo publicado en Sexual Medicine Reviews del año 2018, titulado Disfunción eréctil y enfermedad cardiovascular subclínica. Su objetivo consistió en discutir el papel de la disfunción eréctil como un marcador temprano de enfermedad cardiovascular subclínica, describir un enfoque para cuantificar esa carga y proponer un algoritmo para la evaluación y gestión del riesgo cardiovascular en hombres de 40 a 60 años de edad con disfunción eréctil  vascular, que son precisamente aquellos que tienen el mayor riesgo de un evento cardiovascular.


Se realizó una revisión exhaustiva de la literatura original y los documentos de consenso de expertos, que se incorporaron a las recomendaciones clínicas para el manejo de la disfunción eréctil en el contexto del riesgo cardiovascular.

Las conclusiones más destacadas del estudio fueron las siguientes: 

 

-La evaluación y el manejo de la disfunción eréctil pueden ayudar a identificar y reducir el riesgo de futuros eventos cardiovasculares. 

 

-La evaluación inicial debe distinguir entre la disfunción eréctil vascular y la de otras etiologías. La disfunción eréctil vascular primaria se caracteriza por un inicio gradual y un debilitamiento constante de la rigidez del pene y una duración más corta de la erección. Estos cambios son evidentes en la mayoría o en todas las circunstancias, incluyendo la erección matutina, la erección nocturna o la erección estimulada sexualmente.


-Para los hombres con disfunción eréctil predominantemente vascular, se  recomienda que la estratificación inicial del riesgo cardiovascular se base en el puntaje de riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica del American College of Cardiology/American Heart Association (2013). Estas guías de evaluación de riesgo ACC/AHA de 2013 son un punto de partida adecuado para la estratificación del riesgo de enfermedad de la arteria coronaria en hombres más jóvenes y de mediana edad, o en hombres diabéticos con disfunción eréctil. La calculadora de riesgo ACC/AHA incorpora la edad, el sexo, el colesterol total y de alta densidad, el tabaquismo, la presión arterial sistólica, el uso de medicamentos antihipertensivos y el historial de diabetes. 

 

-La evidencia apoya el uso de marcadores de pronóstico, en particular la puntuación de calcio coronario, para comprender mejor el riesgo cardiovascular en hombres con disfunción eréctil. La puntuación de calcio en la arteria coronaria ha sido respaldada por las guías de ACC/AHA, y se ha demostrado que es el mejor predictor único de riesgo cardiovascular. Estudios recientes, aunque limitados, han examinado las puntuaciones de calcio en pacientes con disfunción eréctil y revelan que tienen puntuaciones más altas en comparación con los sujetos sin disfunción eréctil. 

 

-Se recomienda la evaluación de la glucosa plasmática en ayunas, la creatinina sérica, la tasa de filtración glomerular, lípidos séricos y evaluación del síndrome cardiometabólico. También se propone la medición de los niveles totales de testosterona, particularmente en pacientes que han tenido pobres resultados utilizando los inhibidores de la fosfodierasa tipo 5.

 

-Una intervención necesaria después de que un paciente haya sido diagnosticado con disfunción eréctil vascular es la modificación de su estilo de vida incorporando hábitos saludables. 

 

-El manejo de los hombres con disfunción eréctil que tienen bajo riesgo de enfermedad cardiovascular debe centrarse en el control de los factores de riesgo.

 

-Los hombres de riesgo intermedio deben someterse a una evaluación no invasiva para la aterosclerosis subclínica. 

 

-Los hombres en alto riesgo, incluidos aquellos con síntomas cardiovasculares, deben ser referidos a un cardiólogo. 


A modo de conclusión, la disfunción eréctil es un problema común en hombres de edad avanzada y puede servir como un enlace clínico que los llevará a la consulta con el médico. Por otro lado, los médicos deberían evaluar la presencia o ausencia de disfunción eréctil en todos los hombres mayores de 40 años, especialmente en aquellos que son asintomáticos para así detectar signos y síntomas de enfermedad arterial coronaria. Considerando la evidencia de que la disfunción eréctil es un posible marcador de enfermedad cardiovascular subclínica, los hombres que acuden a los consultorios médicos con esos síntomas sexuales brindan una oportunidad para mitigar el riesgo cardiovascular que, de otro modo, no sería reconocido. Además, las estrategias que ayudan en la evaluación y el tratamiento de la disfunción eréctil también pueden ser útiles para administrar y mejorar la salud cardiovascular. 

 

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.

Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

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