Enfermedades de la tiroides y disfunción sexual

Las enfermedades de la tiroides y su impacto en la función sexual masculina y femenina es un tema al que no se le ha dado mayor importancia históricamente en la medicina sexual, en relación con -por ejemplo- el impacto de la diabetes o la hipertensión arterial. Pero afortunadamente la tendencia está empezando a revertirse, ya que en la última década encontramos un aumento en el número de estudios bien diseñados que exploran esta relación. Considerando que las enfermedades tiroideas son bastante comunes en la población general, es razonable y deseable que eso esté ocurriendo. 

 

Comencemos definiendo estas patologías. El hipotiroidismo se caracteriza por el hecho de que la glándula tiroides no produce la cantidad de hormonas tiroideas que se necesitan para el funcionamiento normal del cuerpo, mientras que el hipertiroidismo es la producción en exceso de estas hormonas.

 

En ese sentido, encontramos un artículo publicado en el 2018 en Sexual Medicine Reviews titulado El impacto de la enfermedad tiroidea en la disfunción sexual en hombres y mujeres. En este trabajo se revisa en profundidad la enfermedad tiroidea, la disfunción sexual, la relación entre las dos condiciones y sus tratamientos.

 

El hipotiroidismo y el hipertiroidismo son trastornos médicos comunes que se manifiestan en una gran variedad de formas que se han descrito bien en la literatura médica. El hipotiroidismo primario representa el 95% de todas las formas de hipotiroidismo. En contraste, el hipertiroidismo tiene un número más amplio y más grande de etiologías.

En cuanto a la sintomatología, el hipotiroidismo se manifiesta con síntomas tales como el aumento de peso, fatiga, estreñimiento, intolerancia al frío, lentitud cognitiva, piel seca, edema, mialgia y también irregularidades menstruales. Por su parte, el hipertiroidismo se presenta en ambos sexos con una combinación de aumento del apetito y pérdida de peso, intolerancia al calor, temblores, palpitaciones, labilidad emocional y ansiedad. 


El tratamiento primario del hipotiroidismo es la terapia de reemplazo en forma de T4 sintética. Las modalidades para el tratamiento del hipertiroidismo incluyen yodo radioactivo, diversos medicamentos antitiroideos y tiroidectomía.

 

Los trastornos de la tiroides han sido relacionados, como veremos a continuación,  con perturbaciones significativas en la función sexual masculina y en la femenina.

 

Hipotiroidismo y disfunción sexual

 

El número limitado de estudios disponibles acerca de la prevalencia de la disfunción en pacientes con hipotiroidismo, ha demostrado que más del 60% de los hombres con esta condición experimentan disfunción eréctil. Con respecto a la disfunción sexual femenina, los estudios arrojan cifras que van desde el 21% al 46%.

 

En relación a los mecanismos a través de los cuales la deficiencia de la tiroides puede ejercer efectos directos e indirectos sobre la función sexual, en el caso de los hombres es la alteración de la regulación del eje hipotalámico-pituitario-gonadal, lo que conduce a una reducción de los niveles de hormona sexual en circulación. En las mujeres, los estudios han demostrado que la baja concentración de hormona tiroidea circulante es el factor más importante que impulsa la disfunción sexual. Los estudios también han revelado que el hipotiroidismo primario prolongado puede conducir a la hiperprolactinemia, que es otro mecanismo potencial para la disfunción sexual que se aplica tanto a hombres como a mujeres. Por otro lado, el hipotiroidismo se asocia con fatiga, somnolencia y trastornos del estado de ánimo -incluyendo la depresión- que sin dudas contribuyen a la disfunción sexual tanto en hombres como en mujeres. 


Existen varios informes que demuestran una asociación entre la disfunción sexual en pacientes hombres con hipotiroidismo sobre todo bajo la forma de disfunción eréctil, disfunción eyaculatoria, bajo deseo sexual y alteraciones en las características del esperma y la fertilidad. Se ha documentado particularmente la relación entre hipotiroidismo y disfunción eréctil, pero también contamos con estudios que lo relacionan con las otras disfunciones sexuales mencionadas.

 

La asociación entre hipotiroidismo y disfunción sexual femenina también ha sido documentada, aunque hay menos estudios disponibles en comparación con los hombres. Se ha prestado especial atención al vínculo entre el hipotiroidismo y los cambios en el deseo sexual, la excitación/lubricación vaginal y el orgasmo. Considerando que la incidencia de hipotiroidismo también alcanza su punto máximo en la edad de la menopausia, los síntomas perimenopáusicos pueden superponerse con los síntomas de hipotiroidismo y contribuir también a la disfunción sexual.

 

Hipertiroidismo y disfunción sexual


En los hombres, la prevalencia de disfunción sexual en pacientes que presentan hipertiroidismo se ha estimado entre el 48% al 77%, y en las mujeres del 44% al 60%.

 

De manera similar a los mecanismos observados en pacientes con hipotiroidismo, los estudios han demostrado que el hipertiroidismo puede modular directa e indirectamente la función sexual. Aunque el mecanismo exacto sigue siendo un tema de debate, se han implicado tres vías: simpática, endocrina y psiquiátrica.

 

Las secuelas sexuales más frecuentes del hipertiroidismo en los hombres son la disfunción eréctil y la eyaculación precoz. Con respecto a las mujeres, diferentes estudios encontraron puntuaciones significativamente más bajas en todos los dominios del Índice de la Función Sexual Femenina (FSFI): deseo, excitación, lubricación, orgasmo, satisfacción y dolor, en comparación con los controles emparejados por edad. 


En relación al tratamiento, la corrección del hipotiroidismo en hombres y mujeres produjo efectos positivos en la función sexual, normalizando las fases de deseo, excitación, y aumentando los niveles de satisfacción sexual. Los estudios también demuestran una mejora significativa en la función sexual en pacientes hipertiroideos tratados con medicamentos antitiroideos.

 

En conclusión, la evidencia reciente presentada en esta revisión sugiere que la desregulación del eje tiroideo desempeña un papel importante en la disfunción sexual que no puede pasarse por alto. La corrección de la deficiencia o exceso de hormonas tiroideas se asoció con una resolución evidente de la disfunción sexual en pacientes hombres y mujeres con hipotiroidismo o hipertiroidismo. 

 

Al profundizar el conocimiento de la relación existente entre la enfermedad tiroidea y la disfunción sexual, los médicos que trabajan en el campo de la medicina sexual pueden identificar con más certeza y rapidez a los pacientes con estas patologías, así como resolver los síntomas sexuales asociados mediante el tratamiento del  trastorno tiroideo subyacente.

 

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.

Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

 

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