La terapia de ondas de choque en pacientes que toman medicamentos anticoagulantes

La terapia de ondas de choque de baja intensidad, un tema el que le hemos dedicado varios artículos, se ha planteado como un tratamiento novedoso para pacientes con disfunción eréctil de causa vascular. De hecho desde la publicación de Vardi en 2010, la terapia de ondas de choque de baja intensidad está ganando terreno como una modalidad de tratamiento que puede revertir la patología subyacente en pacientes con disfunción eréctil vascular. De acuerdo con la evidencia que encontramos, cuando este tratamiento está bien indicado por el médico ha demostrado ser seguro y efectivo.

 

Por otro lado el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular, una de las causas más comunes de disfunción eréctil vascular, han llevado a un aumento en el número de pacientes bajo medicación con agentes farmacéuticos anticoagulantes, lo que conduce a una disminución de la mortalidad relacionada con la enfermedad. Sin embargo, no tenemos datos científicos acerca de la seguridad de la terapia de ondas de choque de baja intensidad en pacientes bajo tratamiento anticoagulante y antiplaquetario. 

 

Encontramos un artículo al respecto en el Journal of Sexual Medicine del 2019 titulado Terapia de ondas de choque de baja intensidad (LIST) para la disfunción eréctil: ¿es seguro para los pacientes que toman medicamentos anticoagulantes? 

 

El objetivo del estudio fue obtener información en relación con la seguridad de esta nueva modalidad de tratamiento en los pacientes que fueron tratados con terapia de ondas de choque de baja intensidad en ensayos clínicos, respondiendo a la pregunta: ¿Es seguro el uso de terapia de ondas de choque de baja intensidad para el tratamiento de la disfunción eréctil en hombres bajo terapia anticoagulante?

 

En el trabajo se presenta un análisis de datos extraídos de dos ensayos clínicos aleatorios realizados en una clínica ambulatoria de andrología. Los dos ensayos utilizaron el mismo diseño, el mismo generador de ondas de choque y el mismo método para entregar la energía. 

 

Se incluyeron ciento treinta y ocho pacientes en los dos ensayos. Treinta y cinco de ellos estaban bajo medicación anticoagulante durante la terapia de ondas de choque de baja intensidad. Todos los pacientes que participaron de la investigación tenían un diagnóstico de disfunción eréctil vascular. De acuerdo con el protocolo del estudio, después de cada sesión de tratamiento así como uno y tres meses después de finalizar, todos los pacientes informaron cualquier efecto secundario o complicación del mismo. El examen físico del pene se realizó antes y después de cada sesión de tratamiento, así como en las visitas de seguimiento al primer y tercer mes. Se realizó ecografía del pene al inicio del estudio y a los tres meses de seguimiento. El protocolo de tratamiento difirió entre los pacientes con respecto al número de sesiones de terapia de ondas de choque de baja intensidad (seis, doce o dieciocho sesiones), y la densidad de flujo de energía utilizada que fue de 0.05 o 0.1 mJ/mm2. El número de cinco mil pulsos por sesión se mantuvo sin cambios.

 

Los resultados demuestran claramente que, independientemente de la medicación anticoagulante y antiplaquetaria utilizada, la terapia de ondas de choque de baja intensidad no representa ningún riesgo significativo para los pacientes. El hecho de que la frecuencia de las sesiones (tres a la semana), el número de sesiones (dieciocho) y el número de ondas de choque por sesión (cinco mil) sean los más altos reportados en la literatura actual, permite concluir que la terapia de ondas de choque de baja intensidad es segura en pacientes que reciben medicación anticoagulante y antiplaquetaria.

 

Considerando que la investigación presentada se realizó con una casuística reducida, más allá de los resultados concluyentes se necesitan estudios futuros con mayor cantidad de pacientes. 

 

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.

Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

 

Artículos relacionados

Cáncer de próstata

Cáncer de próstata: Rehabilitación sexual después del tratamiento

La salud sexual en los pacientes oncológicos

La salud sexual en los pacientes oncológicos

Uso de inyecciones intracavernosas en medicina sexual

Uso de inyecciones intracavernosas en medicina sexual

Una nueva alternativa para la disfunción eréctil

Una nueva alternativa para la disfunción eréctil

Deje un comentario