La terapia de estiramiento del pene como un tratamiento para la enfermedad de Peyronie

La enfermedad de Peyronie se caracteriza por la cicatrización de la túnica albugínea, que produce una placa que puede provocar acortamiento del pene, curvatura y dolor.

 

Se estima que la prevalencia de la enfermedad de Peyronie es del 3% al 9%, y muchos hombres no han sido diagnosticados debido a que no piden ayuda por vergüenza, o por la misma falta de conocimiento de los médicos de atención primaria.

 

Los factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad de Peyronie incluyen lesiones genitales, procedimientos transuretrales, diabetes mellitus, tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.

 

Las modalidades de intervención, que ya hemos resumido en artículos anteriores, incluyen tratamiento tópico, medicamentos orales, estiramiento del pene, inyecciones intralesionales y corrección quirúrgica.

 

En este artículo vamos a enfocarnos en la terapia de estiramiento del pene, y acudimos entonces a un estudio publicado en Sexual Medicine Reviews del año 2018 titulado El estiramiento del pene como tratamiento para la enfermedad de Peyronie: una revisión. El trabajo está basado en una revisión exhaustiva que evalúa las diferentes modalidades que usan el estiramiento del pene, incluidos los dispositivos de erección de vacío y la terapia de tracción del pene. Las principales medidas de resultado son la resolución de la curvatura efectiva del pene y la longitud mejorada del pene estirado.


El estiramiento del pene no es un concepto nuevo, y quienes intentan extender la longitud de su pene han desarrollado muchos esfuerzos en ese sentido. Una de las estrategias más comunes es el uso de pesas. El concepto es que colocar un pequeño peso en el pene durante un tiempo determinado cada día producirá su alargamiento. Pero atención, la mayoría de las autoridades desalientan el uso de pesas adheridas al extremo del pene para aumentar su longitud. De hecho esta práctica puede causar inflamación severa, lesión del nervio sensorial y disfunción eréctil. Sin embargo, la evidencia sugiere que el estiramiento del pene dirigido médicamente tiene un papel relevante en el tratamiento de la enfermedad de Peyronie.

 

Terapia de tracción del pene

 

Es una opción terapéutica relativamente nueva para los hombres con enfermedad de Peyronie, e implica fuerzas mecánicas para alargar o estirar la
túnica albugínea. En general, los dispositivos de tracción varían en forma y tamaño según la compañía, pero el concepto subyacente es el mismo. La mayoría de estos dispositivos utilizan varillas paralelas conectadas a dos anillos acolchados, el primero ubicado en la base del pene y el segundo debajo de la corona. El dispositivo funciona sujetando el pene con una abrazadera en un marco pequeño, sometiéndolo a fuerzas de tracción suaves y progresivas, generalmente de menos de una libra.

 

Varios estudios han informado sobre la efectividad de la terapia de tracción del pene en hombres con enfermedad de Peyronie. Este tratamiento se ha utilizado como terapia primaria o en combinación con inyecciones intralesionales o cirugía.

 

En el estudio más grande de terapia de tracción del pene como terapia primaria realizado hasta la fecha, Martínez-Salamanca y colaboradores evaluaron específicamente la eficacia de un dispositivo de tracción del pene para el tratamiento de los hombres en la fase aguda de la enfermedad de Peyronie.  Cincuenta y cinco hombres con ese diagnóstico se sometieron a terapia de tracción del pene durante seis meses y se compararon con cuarenta y un pacientes en la misma fase de la enfermedad sin tratamiento activo. Después del tratamiento, los usuarios de la técnica fueron significativamente más propensos a experimentar aumentos en la longitud mejorada del pene estirado y una disminución de la curvatura efectiva del pene. Además, el tratamiento se asoció con la desaparición de las placas ecográficas del pene en el 48% de los pacientes con enfermedad de Peyronie, y disminuyó la necesidad de cirugía en un 40% en los pacientes que inicialmente eran buenos candidatos para la misma.


Por otro lado, varios estudios también han examinado el uso concomitante de terapia de tracción del pene junto con tratamientos no quirúrgicos para la enfermedad de Peyronie, especialmente la inyección intralesional. En el año 2012, Abern y su equipo investigaron el beneficio de la terapia de tracción del pene combinada con inyecciones de verapamilo intralesional más L-arginina y pentoxifilina orales en setenta y cuatro hombres con enfermedad de Peyronie. Los pacientes que optaron por la terapia de tracción del pene utilizaron el dispositivo durante dos a ocho horas diarias. El 54% de los pacientes informaron una mejoría en la curva efectiva del pene en el grupo de terapia de tracción del pene, en comparación con el 46% de los pacientes que no utilizaron la técnica.

 

La terapia de tracción del pene también se ha estudiado como una terapia complementaria antes de la colocación de una prótesis de pene y después de la cirugía de la enfermedad de Peyronie para tratar el acortamiento del pene después de la misma. Los autores de un estudio concluyeron que la longitud del pene de los pacientes en el grupo de terapia de estiramiento del pene aumentó con un rango de uno a tres centímetros, y ese aumento fue proporcional al número de horas por mes usando la técnica.

 

Dispositivos de erección por vacío

 

Básicamente se conciben para aumentar el flujo sanguíneo arterial del pene y al mismo tiempo disminuir el flujo venoso. El flujo adicional de sangre del pene aumenta la oxigenación del tejido, que permitiría una mejor función eréctil y satisfacción sexual para los pacientes.

 

Su principal ventaja es el hecho de ser una terapia no invasiva, y sus efectos en la curvatura del pene en hombres con enfermedad de Peyronie se han examinado en varios estudios. Raheem y colaboradores observaron que esta terapia resultó en una mejora del 5 al 25% de la curvatura del pene en veintiún hombres con enfermedad de Peyronie después de doce semanas de utilizar el dispositivo unos treinta minutos diarios.

 

En resumen, existen una amplia gama de tratamientos que utilizan el estiramiento del pene para tratar la enfermedad de Peyronie. Cada una de estas intervenciones usa la fuerza mecánica para producir cambios tanto macroscópicos como moleculares.

 

Al decidir entre las diferentes modalidades discutidas, los pacientes deben considerar la naturaleza de su placa, el tiempo diario que necesitan para su tratamiento y el costo. También es importante decidir si se llevará a cabo una monoterapia o un tratamiento combinado.

 

Más allá de que se requiere más investigación básica y clínica para aclarar el papel del estiramiento del pene en la enfermedad de Peyronie, así como  establecer el tiempo y la duración óptimos de la aplicación de estas terapias, el futuro parece bastante alentador.

 

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.

Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

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