Actualización en tratamientos de la enfermedad de Peyronie

En artículos anteriores nos referimos a la enfermedad de Peyronie, un trastorno fibrótico que conduce a la formación de placa y se encuentra en el 3% al 9% de los hombres adultos. La acumulación de tejido conectivo da como resultado la formación de placa, la curvatura y el acortamiento del pene y -en algunos casos- el dolor. Los efectos negativos sobre la función sexual van desde la disfunción eréctil, la dispareunia o dolor del pene y también la dificultad para poder penetrar debido a la progresión de la curvatura. Sus causas aún no han sido completamente establecidas, aunque algunas de las que se han planteado son el microtrauma dentro de la túnica albugínea, los trastornos del metabolismo del colágeno y los trastornos autoinmunológicos. También puede haber una base genética que puede influir en el desarrollo de esta condición en hombres más susceptibles. 

 

Como las opciones de tratamiento están en constante investigación, adaptación y ajuste, presentamos una revisión de tratamientos basados en la evidencia publicada en Sexual Medicine Reviews del año 2019 titulada Revisión de las opciones de manejo de la enfermedad de Peyronie en la fase activa.

 

Se realizó una búsqueda en la base de datos PubMed con el objetivo de definir las terapias más recientes y efectivas para el mejoramiento de la curvatura del pene en los hombres que presentan enfermedad de Peyronie aguda.

 

Existen varias opciones de tratamiento conservador y quirúrgico disponibles para la enfermedad de Peyronie. La terapia conservadora como las terapias orales, tópicas o la terapia de ondas de choque, se enfoca principalmente en el alivio del dolor del pene y la prevención de una mayor progresión de la enfermedad. Las terapias inyectables son otra opción de tratamiento. En casos de pacientes con enfermedad de Peyronie estable que no pueden tener relaciones sexuales satisfactorias, la terapia quirúrgica es la alternativa para corregir la curvatura del pene.

 

La primera fase de la enfermedad, conocida como fase activa o aguda, se caracteriza por el dolor del pene que -con mayor frecuencia- se presenta durante la erección. Además, los pacientes experimentan una curvatura progresiva del pene. La fase dolorosa activa de la enfermedad de Peyronie suele durar entre cinco y siete meses, pero puede continuar a veces hasta doce meses. En la segunda fase de la enfermedad, la fase crónica o estable, el dolor del pene se aliviará y la curvatura del pene se estabilizará.

 

Terapias orales

 

Las terapias orales con medicamentos se pueden manejar en la fase activa, particularmente si el paciente rechaza otras opciones de tratamiento. Sin embargo, la Sociedad Internacional de Medicina Sexual, la Asociación Americana de Urología (AUA) y la Asociación Europea de Urología (EAU) cuestionan la eficacia del tratamiento oral para la enfermedad de Peyronie.

 

Los tratamientos orales que más se utilizan son los siguientes:

 

Inhibidores de la fosfodiesterasa-5

 

Su uso para este tratamiento se sugirió por primera vez en el año 2003, para reducir la deposición de colágeno y aumentar la apoptosis mediante la inhibición del factor de crecimiento transformante beta. Un estudio con tadalafil mostró su utilidad para disminuir la acumulación fibrótica, la curvatura del pene y la resolución de la cicatriz septal. Otro estudio reciente concluyó que el sildenafil podía corregir la función eréctil y el dolor en los pacientes con enfermedad de Peyronie.

 

Vitamina E

 

Desde 1949 los urólogos han aceptado históricamente la vitamina E para el tratamiento de la enfermedad de Peyronie, al reducir la fibrosis del pene a través de sus propiedades antioxidantes y al actuar como un limpiador de radicales libres. Aunque en la actualidad los ensayos aleatorios doble ciego no han revelado diferencias significativas, otros estudios demostraron que la combinación de vitamina E y otros fármacos como el verapamilo, los arándanos, el propóleo y el diclofenaco tópico provocó una reducción estadísticamente significativa del tamaño de la placa, la mejora de la curvatura y el aumento del puntaje promedio del IIEF. A pesar de todo, todavía no se recomienda el uso de vitamina E debido a datos no homogéneos y controvertidos. 

 

Pentoxifilina

 

Es un tratamiento popular para la enfermedad de Peyronie de fase aguda. Aunque su mecanismo de acción no se comprende completamente, en teoría regula negativamente el factor de crecimiento transformante beta al tiempo que aumenta las propiedades fibrolíticas. Recientemente, se demostró que la pentoxifilina junto con otras terapias antioxidantes es efectiva. Se requieren estudios adicionales para demostrar su efectividad.

 

Coenzima Q

 

Es un potente antioxidante, y debido a que la inflamación aguda en la fase activa se asocia con estrés oxidativo en la túnica albugínea, se planteó la hipótesis de que la coenzima Q reduciría la fibrosis y el tamaño de la placa. De todos modos hay poca evidencia en apoyo de su uso.

 

Omega 3

 

El mecanismo teórico detrás de los ácidos grasos omega-3 es interrumpir la respuesta inflamatoria al trauma. Las investigaciones han demostrado que los ácidos grasos omega-3 tienen un efecto antiinflamatorio.

 

Colchicina

 

Es un agente antiinflamatorio común utilizado en el tratamiento de la gota. Un estudio de 2012 reveló que una terapia de combinación que incluye colchicina y  vitamina E y verapamilo es mejor que verapamilo solo para reducir la curvatura, el tamaño de la placa y el dolor. 

 

Potaba

 

Un estudio clínico de 2005 informó que potaba produjo una reducción significativa del tamaño de la placa en comparación con el grupo de placebo. No hubo diferencia estadística en la curvatura del pene entre los dos grupos, aunque el estudio sugirió que dentro del grupo de potaba se demostró un efecto protector significativo sobre la curvatura. El costo y los efectos secundarios, como la molestia gastrointestinal y la fotosensibilización de la piel, son elementos por los cuales  la mayoría de los pacientes optan por interrumpir el tratamiento.

 

Medicamentos antiinflamatorios no esteroides

 

Un sello distintivo de la fase activa de la enfermedad de Peyronie es el dolor con o sin erección. Esto puede causar una angustia significativa e influir negativamente en la función sexual. Las pautas de la AUA sugieren entonces que se deben ofrecer estos medicamentos a los pacientes en la fase activa de la enfermedad para controlar el dolor.

 

Terapia Tópica

 

El verapamilo es un bloqueador de los canales de calcio que inhibe la síntesis y secreción de proteínas de la matriz extracelular y aumenta la colagenasa. Un estudio piloto publicado en 2007 demostró la efectividad del verapamilo como agente terapéutico tópico para la enfermedad de Peyronie en fase activa,  y concluyó que reduce el tamaño y la curvatura de la placa y mejora la calidad de la erección. 

 

Terapia de ondas de choque extracorpóreas

 

En dos revisiones sistemáticas recientes se encontró que la terapia de ondas de choque produce alivio o incluso una remisión completa del dolor del pene en los pacientes afectados, pero no se encontró que la mejorara significativamente la curvatura del pene. En consecuencia, las pautas tanto de la AUA como de la EAU establecen que esta terapia no debe utilizarse para reducir la curvatura del pene. Sin embargo, se puede usar para mejorar el dolor del pene en individuos afectados.

 

Terapia intralesional

 

CCh

 

Es la terapia intralesional más popular para el tratamiento de la enfermedad de Peyronie. Se trata de una combinación de dos colagenasas que escinden colágeno en dos sitios diferentes, lo que tiene un efecto sinérgico sobre la degradación del colágeno. Aunque actualmente no está aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), los datos de los estudios sugieren que el uso de CCh durante la fase activa puede ser eficaz y seguro y que las indicaciones para el uso de CCh deberían ampliarse.

 

IFN-a2b

 

Es una citoquina que demuestra actividad antifibrótica al disminuir los fibroblastos y la síntesis de colágeno. En un estudio realizado en 2005 el IFN-a2b mostró una mejoría significativa en la curvatura, el tamaño de la placa y la resolución del dolor en comparación con el grupo de placebo. Además, los parámetros del flujo sanguíneo del pene se beneficiaron en el grupo IFN-a2b en comparación con el placebo. Dados los efectos secundarios leves que incluyen la sinusitis y los síntomas similares a la gripe, IFN-a2b se recomienda actualmente para el tratamiento de la enfermedad de Peyronie en fase activa.

 

Terapias de tracción

 

Andropenis

 

El Andropenis ha sido asignado como un dispositivo de Clase 2 de la FDA que funciona para extender el pene. Los investigadores de Mayo Clinic han presentado datos sobre el uso de la terapia de tracción del pene como terapia de apoyo para las inyecciones de CCh, para mejorar la curvatura del pene. Después de seis meses de tratamiento, los pacientes que recibieron la terapia de combinación no revelaron una mejoría significativa en la curvatura del pene por encima de los pacientes que recibieron solo inyecciones de CCh.

 

RestaureX

 

La principal limitación para usar el dispositivo Andropenis para tratar la curvatura del pene es que el dispositivo solo se extiende hacia afuera en una dirección. El dispositivo RestoreX no solo se extiende, sino que también tiene un ajuste curvo. RestoreX está actualmente asignado como un dispositivo de Clase 1 de la FDA. Los resultados preliminares muestran mejoras estadísticamente significativas en la longitud y curvatura del pene, por lo tanto este dispositivo muestra resultados prometedores.

 

A modos de conclusión, vemos que no existen terapias orales para la enfermedad de Peyronie que cumplan con los estándares de eficacia. Aunque la cirugía sigue siendo la opción de tratamiento estándar para pacientes con enfermedad de Peyronie estabilizada, no se recomienda para hombres en la fase activa. Para esa etapa contamos con varias opciones disponibles, aunque ninguna es absoluta para todos los pacientes. La evidencia para la terapia oral no es concluyente, aunque la terapia de combinación proporciona mejores resultados que los fármacos independientes. La terapia de ondas de choque se puede usar de manera efectiva como una opción para el manejo del dolor en pacientes seleccionados, pero no mejora la curvatura. La terapia intralesional con CCh es el único tratamiento aprobado por la FDA que ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la enfermedad de Peyronie. La terapia de tracción del pene puede contribuir a la recuperación del paciente, aunque se requiere más investigación con esta opción. El dispositivo RestoreX es la mejor alternativa con la que contamos actualmente de esta clase de terapia.

 

A la luz de estos hallazgos, se necesitan más ensayos clínicos para validar las terapias detalladas en esta revisión y establecer las combinaciones más efectivas.

 

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.

Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

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