Terapia de mindfulness (consciencia plena) para la disfunción eréctil

La disfunción eréctil, es decir la incapacidad para lograr y mantener una erección suficientemente rígida para una relación sexual satisfactoria, es uno de los motivos de consulta más frecuentes en la clínica sexológica. Dentro de las diferentes clasificaciones de esta disfunción, está la diferencia establecida entre generalizada (se produce en todos los contextos y situaciones) y situacional (se limita a contextos específicos, en particular cuando se presenta una demanda de rendimiento sexual).

 

Si bien la mayor parte de las investigaciones sobre la disfunción eréctil están enfocadas en la farmacoterapia, los modelos de tratamiento más eficaces son los que se conocen como integrales, que incorporan diferentes intervenciones y técnicas médicas, psicológicas, sexológicas y de otras áreas del conocimiento.

 

La terapia psicosexual es un campo de intervención que, desde la psicología, desarrolla herramientas específicas o adapta las técnicas de diferentes escuelas a los fines de resolver los síntomas de las disfunciones sexuales. En los últimos años se plantea la terapia de mindfulness o consciencia plena como un interesante método de aplicaciones diversas, una de ellas el manejo de la ansiedad por el rendimiento sexual y la atención dispersa. La consciencia plena se refiere -como su nombre lo indica- a tomar total consciencia y atención del momento presente sin ningún tipo de juicio. Precisamente uno de los mecanismos psicológicos que provocan y sostienen la disfunción eréctil es la desconcentración del hombre y la dificultad para enfocarse en los estímulos eróticos al prestar atención al rendimiento, juzgando su performance de manera negativa.


Hasta el momento, los beneficios de las intervenciones basadas en la consciencia  plena se han documentado para las dificultades sexuales en las mujeres incluyendo el dolor genital, el bajo deseo sexual, los problemas sexuales después de un cáncer ginecológico y la angustia sexual asociada con un historial de abuso sexual.

 

La técnica de mindfulness permitiría desactivar los mismos mecanismos psicológicos y círculos viciosos que producen la disfunción eréctil: la reducción de la evaluación y la crítica de las sensaciones sexuales, así como de la angustia y las distracciones cognitivas, mejorando además la atención en los estímulos sexuales efectivos. La consciencia plena podría entonces mejorar la disfunción eréctil al permitir el manejo de la ansiedad que inhibe la respuesta sexual y evitar el efecto nocivo de los diferentes distractores mentales.


En la medida en que la consciencia plena continúa ganando espacio como un tratamiento basado en la evidencia para las dificultades sexuales de las mujeres, podemos pensar que su aplicación para las disfunciones sexuales masculinas es realmente prometedora.

 

En el Journal of Sexual Medicine del año 2018 encontramos un primer estudio al respecto, titulado Terapia grupal basada en la consciencia plena para hombres con disfunción eréctil situacional: un estudio piloto de métodos mixtos y análisis de factibilidad.

 

El propósito del estudio fue examinar la viabilidad de un nuevo tratamiento grupal basado en la consciencia plena para la disfunción eréctil situacional. Se analizó la experiencia de un grupo de hombres, con el fin de determinar si es posible adaptar un protocolo de tratamiento para la disfunción sexual femenina a sus necesidades específicas.


El grupo estuvo compuesto por diez hombres que cumplieron con los criterios diagnósticos para la disfunción eréctil situacional según el Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Quinta Edición (DSM-5).


Los ejercicios de mindfulness aplicados en este grupo se basaron en el programa de terapia cognitiva basado en la consciencia plena, utilizado para la recaída de pacientes con depresión. Por otro lado, los autores obtuvieron información específica sobre el funcionamiento eréctil y la disfunción sexual masculina en general, de modo de adaptar la técnica a los hombres con disfunción eréctil situacional.

 

Cada sesión grupal duraba 2.25 horas, y se realizaban una vez a la semana durante cuatro semanas consecutivas. Las sesiones siguieron el formato general de un ejercicio de consciencia plena, la revisión de las actividades de práctica en la casa de la semana anterior, la introducción al material educativo y de terapia sexual con discusión grupal y el planteo de las actividades de práctica en el hogar para la semana siguiente.

 

Para evaluar los resultados se aplicó a los participantes el Índice Internacional de la Función Eréctil (IIEF), la Escala de Evaluación de Relaciones (RAS) y el Cuestionario de atención plena de cinco facetas (FFMQ)

 

Estas son las principales conclusiones del estudio:


-Casi todos los hombres manifestaron que asistir a un entorno de terapia grupal con otros hombres con quienes compartían la misma experiencia fue percibido como terapéutico en sí mismo, al darles una sensación de “normalidad”. Definitivamente la experiencia grupal en sí aumenta la auto-aceptación, ofrece explicaciones lógicas con base científica y por ende reduce la ansiedad por el rendimiento.

 

-La mayoría de los hombres mencionaron que percibían al grupo de tratamiento como un entorno “de apoyo” que los motivaba a realizar las prácticas que se les indicaban.

 

-Los hombres del grupo manifestaron que el entrenamiento de mindfulness les  ayudó a mejorar el conocimiento de los factores que contribuyen a su disfunción eréctil, en particular la ansiedad por el rendimiento sexual.

 

-Los participantes también informaron que aprender herramientas prácticas para sobrellevar su disfunción eréctil proporcionaba un sentido de esperanza, minimizando la sensación de “impotencia”.


-Para los participantes que estaban en una relación de pareja notaron la importancia de aprender habilidades eficaces de comunicación en el proceso de tratamiento.

 

-Los participantes reconocieron que cuatro semanas no eran suficientes para aprender habilidades de atención plena.

 

A modo de conclusión, es interesante destacar el potencial terapéutico tanto de la técnica de mindfulness como del mismo entorno grupal entre pares. Se necesita más evidencia al respecto, ya que este es apenas el primer estudio que conocemos sobre el tema. Sin embargo, desde un enfoque más empírico podemos ir implementando la técnica de mindfulness en hombres con disfunción eréctil y otros problemas sexuales, así como la terapia de grupo, integrándolas con el resto de las intervenciones de la medicina sexual y la terapia psicosexual.

 

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.

Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

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