Un estudio prometedor para el tratamiento de pacientes con disfunción eréctil asociada a la obesidad

El número de personas obesas, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, ha aumentado continuamente durante los últimos treinta años. Solo en los Estados Unidos, setenta y ocho millones de personas son obesas. Sabemos que los hombres obesos tienen un alto riesgo de desarrollar disfunción eréctil y de hecho la prevalencia de obesidad en los hombres que informan síntomas de disfunción eréctil puede llegar al 79%, aunque los factores de riesgo vascular comúnmente asociados con esta condición también pueden jugar un papel crucial. 

 

Los pacientes con disfunción eréctil asociada a la obesidad a menudo tienen una mala respuesta a la terapia de primera línea, los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5, por lo tanto las nuevas modalidades terapéuticas tienen una gran demanda en estos casos.

 

Aunque está claro que la obesidad y la disfunción eréctil están estrechamente relacionadas, poco se sabe sobre los mecanismos de la disfunción eréctil asociada a la obesidad. Los estudios con modelos animales son bastante relevantes para profundizar en este tema, y en ese sentido nos encontramos con las ratas grasas Zucker que presentan una mutación en el gen del receptor de leptina, desarrollan intolerancia a la glucosa sin diabetes mellitus y se utilizan para estudiar la obesidad genética, la resistencia a la insulina, la intolerancia a la glucosa y el síndrome metabólico. Por lo tanto, este tipo de rata es posiblemente un modelo animal superior para el estudio de la disfunción eréctil asociada a la obesidad. 

 

Anteriormente publicamos algunos artículos sobre la terapia de ondas de choque extracorpóreas de baja intensidad -que se ha utilizado para tratar trastornos musculoesqueléticos durante décadas-, en hombres con disfunción eréctil. Estudios anteriores han demostrado que esta terapia se ha expandido para tratar la disfunción eréctil neurovascular y tiene la capacidad de movilizar células madre al sitio de la lesión, promover la regeneración nerviosa y revertir la reducción del contenido muscular. En este caso vamos a enfocar esta temática en el tipo de paciente que mencionamos antes: el hombre con disfunción eréctil asociada a la obesidad. Aunque aún no tenemos estudios en humanos, encontramos un artículo publicado en el journal BJU International del año 2018, titulado El efecto de la terapia de ondas de choque extracorpóreas de baja intensidad en un modelo de rata con disfunción eréctil asociada a la obesidad. 

 

Su objetivo fue evaluar la viabilidad de la rata grasa Zucker como modelo para la investigación de la disfunción eréctil asociada a la obesidad, y para determinar el efecto de la terapia de ondas de choque extracorpóreas de baja intensidad sobre el tejido y la función del pene en estos animales. 

 

A partir de las doce semanas de edad, ocho ratas grasas Zucker se mantuvieron como controles, y las ocho restantes se trataron con terapia de ondas de choque dos veces por semana durante cuatro semanas. Después de un período de lavado de una semana, se evaluó la función eréctil midiendo la presión intracavernosa y la presión arterial media. Los tejidos del pene se recolectaron para un estudio histológico con el objetivo de evaluar el contenido de músculo liso/colágeno y el contenido de endotelio en los cuerpos cavernosos. 

 

Las evaluaciones indicaron que la función eréctil estaba severamente dañada en el grupo Zucker graso en comparación con el grupo Zucker magro. Se observó atrofia muscular en el grupo Zucker graso, acumulación de lípidos en el tejido del pene y también daños en el endotelio del pene. En el grupo Zucker graso al que se le aplicó la terapia de ondas de choque, la función eréctil mejoró significativamente. La terapia de ondas de choque activó la regeneración de las células endoteliales en estas ratas revirtiendo el daño producido por la obesidad, mejoró el contenido de músculo liso y la proporción de músculo liso a colágeno en el cuerpo cavernoso, y redujo significativamente la cantidad y el patrón de distribución de lípidos. 

 

A modo de conclusión, las ratas grasas Zucker pueden servir como un modelo animal para estudiar la disfunción eréctil asociada a la obesidad. Este estudio revela que la obesidad altera la función eréctil al causar atrofia del músculo liso, disfunción endotelial y acumulación de lípidos en el cuerpo cavernoso. La terapia de ondas de choque extracorpóreas de baja intensidad restauró los parámetros hemodinámicos del pene en ratas grasas Zucker mediante la restauración del músculo liso, el contenido del endotelio y la reducción de la acumulación de lípidos. El mecanismo terapéutico subyacente parece ser la activación de células madre, lo que provoca la proliferación celular y acelera la regeneración del tejido del pene. Estos hallazgos son de interés, no solo como una validación de este tratamiento emergente para la disfunción eréctil, sino también como un método novedoso y potencialmente significativo para modular las células madre endógenas en otros procesos de enfermedad.

 

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.

Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

 

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