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Estas son las enfermedades sexuales que pueden causar disfunción eréctil

La disfunción eréctil como tal no es una enfermedad, es decir, un hombre con problemas de erección no está “enfermo del pene”, tiene una condición de salud -en alguna otra parte de su organismo- que afecta la función eréctil. Las causas de la disfunción eréctil suelen ser entre 80% a 90% orgánicas y 10% a 20% de origen psicológico. Entre las causas fisiológicas, se encuentran una serie de enfermedades que afectan principalmente al sistema cardiovascular. Pero, ¿qué pasa con las enfermedades de transmisión sexual (ETS) u otras patologías que sí afectan directamente el miembro sexual masculino? Estas son las enfermedades sexuales que pueden causar disfunción eréctil. ¡Toma nota!

La disfunción eréctil 

La disfunción eréctil afecta a millones de hombres en todo el mundo, particularmente a aquellos que rebasan los 50 años. Contrario a lo que se piensa, los problemas de erección no son una “enfermedad de viejitos”. El número de pacientes jóvenes con disfunción eréctil va en aumento, lo que puede significar dos cosas: los jóvenes están más abiertos a hablar de sus problemas sexuales o bien, el estilo de vida y la forma en que practican sexo, está provocando daños en su función eréctil.

La salud del pene no se limita a tener una buena higiene o usar condón. La capacidad de alcanzar y mantener una erección, de eyacular normalmente o responder a los estímulos sexuales, depende de qué tan sanos estemos por dentro.

El órgano sexual masculino tiene una anatomía compleja, cada una de sus partes desempeña una función clave tanto para la reproducción como para mantener relaciones sexuales satisfactorias. Pero el pene no es un apéndice independiente al resto de nuestro cuerpo, su función depende del cerebro, el sistema nervioso central, el corazón y el aparato circulatorio, principalmente. 

Sin embargo, existen enfermedades o traumatismos que sí pueden afectar directamente a nuestro preciado falo y derivar en disfunción eréctil. En este artículo explicaremos cuáles son las enfermedades sexuales que pueden causar disfunción eréctil, así como otros factores que ponen en peligro la salud sexual.

Sexo sin protección, enfermedades asociadas a la disfunción eréctil (cardiopatías, diabetes o hipertensión, entre algunas otras), efectos secundarios de  algunos medicamentos, cirugías en el aparato reproductor, tratamientos invasivos como la quimioterapia, tabaquismo, consumo de drogas, desequilibrios hormonales, obesidad u otras enfermedades metabólicas, alteraciones psicológicas, enfermedades neurológicas como accidente cerebrovascular, lesiones en la médula espinal o esclerosis múltiple que puedan afectar la transmisión de los impulsos nerviosos que van del cerebro al pene, enfermedades de transmisión sexual, enfermedad de Peyronie (curvatura peniana) o hasta el uso de piercings, tan de moda en la última década. ¿Quién se perfora el pene por cuestiones estéticas? Bueno, para todo hay gustos.

Todos estos factores pueden ser causa de disfunción eréctil o daños en el pene que impidan ejecutar relaciones sexuales completas y satisfactorias. Hablando concretamente de enfermedades sexuales, tendríamos que mencionar en primer lugar la enfermedad de Peyronie.

Curvatura peneana

Se calcula que uno de cada cien hombres padece curvatura peneana o enfermedad de Peyronie. Se trata de una curvatura anormal cuando el pene está en erección. Si dicha curvatura es muy pronunciada, puede representar un problema grave no sólo para mantener relaciones sexuales, sino porque causa dolor, ansiedad en el individuo, dificultad para la fecundación e incluso, una preocupación “estética”.

Dentro del pene hay dos columnas cilíndricas llamadas cuerpos cavernosos. Los cuerpos cavernosos están cubiertos por un tejido elástico llamado túnica albugínea. 

La curvatura peneana o enfermedad de Peyronie aparece cuando una placa de tejido fibroso -como una cicatriz- se forma en los cuerpos cavernosos y/o la túnica albugínea, impidiendo que el pene se alargue completamente durante la erección. El pene se doblará hacia arriba, hacia abajo o a un lado, dependiendo de dónde se encuentre el nudo cicatricial. 

En la mayoría de los casos de enfermedad de Peyronie, la causa puede ser una lesión en la zona genital, ya sea por microtraumatismos (golpes bruscos) durante las relaciones sexuales, alguna actividad física como el ciclismo, un accidente (fractura del pene) o bien, tratamientos de radiación para combatir el cáncer de próstata o cirugías que han cicatrizado mal.

Si la inclinación del pene es mayor a 30º, puede dificultar las relaciones sexuales o causar disfunción eréctil, ya que el dolor impedirá la erección.

Un dato importante es que la enfermedad de Peyronie es progresiva y puede llegar a ser irreversible si no se atiende durante el primer año de su aparición. Con el tiempo, la curvatura se va haciendo más pronunciada, acortando el pene. 

La terapia de ondas de choque es una opción de tratamiento para la enfermedad de Peyronie. Consiste en la aplicación de ondas de presión de baja energía directamente en la zona afectada del pene, es decir, sobre los tejidos dañados. Éstas promueven la oxigenación, una notable mejora en la circulación sanguínea y la estimulación de las células para regenerar los tejidos, transformándolos de rígidos, a más elásticos. Al mismo tiempo, se incrementa la vascularización en los cuerpos cavernosos y la vasodilatación. Así, además de disminuir notablemente el dolor, se promueve una mejor reabsorción del calcio -la curvatura peneana es producida por una calcificación de los tejidos- con un efecto muy positivo sobre el dolor, muy leve sobre la corrección de la curvatura.

Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) que pueden causar disfunción eréctil

Ya sabemos que el uso del preservativo o condón, es la única forma de protegernos contra las Enfermedades de Transmisión Sexual. Pero en pleno siglo XXI, existen miles de personas que no lo usan, argumentando que le tienen confianza a su pareja o que no se siente lo mismo.

Las ETS son bastante comunes y la mayoría de ellas se curan con antibióticos, pero algunas otras dejan secuelas a largo plazo, una de esas consecuencias es la disfunción eréctil.

Enfermedades como la clamidia, el herpes, la gonorrea, tricomoniasis o el virus del papiloma humano, no están relacionadas con los problemas de erección, no así la sífilis, cuya gravedad puede ocasionar daño permanente al cerebro, ojos o causar parálisis.

La sífilis es provocada por una bacteria que se transmite al contacto con úlceras en la boca o los genitales. Aunque las laceraciones producidas por sífilis puedan curarse fácilmente, la infección se queda “almacenada” en el cuerpo de forma latente sin saberlo la persona que la padece y así, contagiar a otros.

La sífilis es una de las pocas enfermedades sexuales que pueden causar disfunción eréctil. Esta ETS perjudica los tejidos del pene y sus vasos sanguíneos, por eso afecta la capacidad de erección.

Virus de Inmunodeficiencia Humana

El VIH o Virus de Inmunodeficiencia Humana se caracteriza por destruir el sistema inmune. Desde su aparición a finales de los años 70, el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), enfermedad que produce este virus, ha matado a millones de personas en todo el mundo. 

Hoy sabemos que las personas con VIH pueden tener una buena calidad de vida con ayuda de medicamentos y un estilo de vida sano. Pero con un sistema inmune débil, se es proclive a contraer enfermedades que sí pongan en peligro la vida o dejen secuelas graves. La COVID-19, sin ir más lejos.

El VIH puede producir disfunción eréctil cuando su manejo no es adecuado. Además puede generar neuropatía por VIH ose,  daño de los nervios y los medicamentos para manejo de VIH pueden generar también disfunción eréctil. 

Las infecciones graves en vías urinarias y otros signos como verrugas genitales, secreciones en el pene, llagas o ampollas dolorosas, si bien no producen fallas en la capacidad de erección, sí pueden mantener alejadas a las personas del sexo. Casi todas estas lesiones son fácilmente tratables.

Fimosis

Existe una enfermedad sexual de la que no se habla mucho, pero es bastante más común de lo que nos imaginamos: fimosis.

Se llama fimosis a un defecto en el prepucio (capa de piel que cubre el glande). El prepucio no se puede retraer totalmente, causando infecciones, dolor en las relaciones sexuales, o en las erecciones. 

Parafimosis

La parafimosis es una variante de la fimosis. Ocurre cuando el prepucio no puede regresar a su posición normal después de retraerse. Esta condición es causa de una inflamación dolorosa en el pene, disminución del flujo sanguíneo y por lo tanto, urgencia urológica.

Ambos problemas se corrigen con una sencilla cirugía conocida como circuncisión (extirpación quirúrgica de la piel que cubre la punta del pene, es decir, el prepucio).

Balanitis

La balanitis es otro padecimiento común en los hombres no circuncidados. Puede aparecer por enfermedades de la piel, infecciones de transmisión sexual, higiene deficiente, diabetes no controlada y jabones irritantes.

Se manifiesta con dolor, enrojecimiento y una secreción fétida del prepucio. Normalmente se cura con antibióticos, cremas con esteroides o antimicóticos. En casos graves o repetitivos, puede ser necesaria la circuncisión.

La balanitis no causa disfunción eréctil, pero sí puede hacer que el paciente no desee tener relaciones sexuales mientras dure el malestar.

Al inicio hablamos de los piercings en el pene. Se trata de cualquier tipo de joya que se puede colocar en el glande, el prepucio, el eje o cuerpo del pene o en el escroto. Desde luego, requiere una perforación.

Las perforaciones en el pene no suelen ser peligrosas siempre y cuando sean hechas por un profesional acreditado con licencia. También es importante tener todos los cuidados recomendados después de realizar la perforación.

Se debe tomar en cuenta que los piercings genitales producen sangrado abundante durante los primeros días, puede haber exceso de sensibilidad en la zona, picazón o un flujo blanco amarillento a medida que cicatriza la piel. La curación total de la piel perforada, puede tardar de uno hasta ocho meses.

Las relaciones sexuales se pueden reanudar una vez que la perforación sane. Sin embargo, se recomienda mantener una buena higiene después de practicar sexo y procurar que la actividad sexual sea suave para que ninguno de los dos salga lastimado.

Las recomendaciones para quienes se perforan los genitales son:

  • Mantener el área limpia y seca, así como lavarse las manos antes de tocar el piercing.
  • Evitar el jugueteo con el piercing, ya que se puede abrir la herida o propagar una infección
  • Al notar signos de infección (dolor, enrojecimiento o inflamación), acudir al médico de inmediato.

¿Qué tiene que ver el piercing con la disfunción eréctil? 

Puede causar infección de la piel, presentar lesión de uno o de los dos cuerpos cavernosos, generando problemas de erección o lesión de la uretra presentando lesiones con la eyaculación y la micción. 

Los síntomas de enfermedades sexuales no deben tomarse a la ligera. Será necesario acudir inmediatamente con el médico en caso de:

  • Cambios en la forma de la eyaculación. 
  • Sangrado durante la micción o la eyaculación. 
  • Verrugas, golpes, lesiones o una erupción en el pene o el área genital. 
  • Si notas que el pene está ostensiblemente doblado, la curvatura provoca dolor o interfiere en la vida sexual. 
  • Ardor al orinar. 
  • Secreciones no habituales.
  • Dolor severo después de un trauma en el pene. 
  • Modificaciones en el deseo sexual.
  • Dolor en el pene. 

 

Conclusiones

Tanto la disfunción eréctil como las enfermedades sexuales que la causan, tienen solución si se busca ayuda profesional oportunamente.

De cualquier forma, siempre se recomienda practicar sexo con responsabilidad, el uso del condón es obligatorio si se tiene más de una pareja sexual. También se pueden prevenir enfermedades como el virus del papiloma humano con la vacuna ya disponible. 

Los buenos hábitos de higiene, de alimentación y actividad física, son muy importantes para mantener el cuerpo y la función eréctil en buenas condiciones.

Si tomas medicamentos, pregunta a tu médico sobre los efectos secundarios. Nunca te automediques ni consumas productos o suplementos naturales cuyos ingredientes desconozcas.

Aléjate de las adicciones, presta atención a tu salud mental y hazte chequeos completos al menos una vez al año.

Casi todas las enfermedades sexuales que pueden causar disfunción eréctil son evitables, si te cuidas bien.

¡Te invitamos a compartir este artículo si fue de tu agrado, hasta la próxima entrada!

Artículo avalado por Héctor Corredor, Médico Cirujano especialista en Urología con Maestría en Sexología Clínica, Director médico internacional en Boston Medical Group.

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