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¿Cómo decirle a tu pareja que tienes disfunción eréctil?

La disfunción eréctil afecta a millones de hombres en todo el mundo. Es un tema que se ha tratado, investigado y difundido ampliamente tanto en el ámbito médico como en medios de comunicación. Sin embargo, poco se habla del papel que juega la pareja: cómo atravesar juntos por esta situación que se vive como un duelo, cuál es la importancia de que ambos participen en la recuperación y especialmente, cómo hablar del problema. ¿Cómo decirle a tu pareja que tienes disfunción eréctil? Los expertos aconsejan abordar esta conversación con honestidad, valor y sin prejuicios, para que la pareja pueda ayudar, a partir de la comprensión, del diálogo y el amor. 

¡Comencemos con el desarrollo de la temática del día!

Datos para destacar

Una encuesta sobre hábitos sexuales de los mexicanos realizado por una marca de fármacos vasodilatadores, reveló datos muy interesantes acerca de las parejas de hombres con disfunción eréctil

Las mujeres superan a los hombres a la hora de tomar la iniciativa para tener relaciones sexuales (6% más de las veces). 

80% de las mujeres participantes, opinó que la disfunción eréctil arruina su vida sexual.

La disfunción eréctil provoca 61% de pérdida de intimidad en las parejas.

51% de las mujeres cuyas parejas padecen impotencia sexual, tienen problemas para dormir.

Esta información nos deja claro que los problemas de erección afectan no sólo a quien la padece, sino a todo su entorno, empezando por la pareja.

La idea de que los varones son más fuertes -física y emocionalmente-, responsables de proveer lo necesario, competitivos, cazadores, protectores, etc., se ha perpetuado por siglos. Esto parece no incomodar a nadie, sencillamente se acepta como statu quo. Pero ¿qué pasa cuando el hombre pierde su poderío sexual? ¿La masculinidad estaba sostenida sólo en su pene? El pilar sobre el que se construyó la hombría de repente se cayó y con él, la relación de pareja.

Afirma la sexóloga Teresa Flores, Directora de Comunicación de Boston Medical Group de México: “la disfunción eréctil se vive como un auténtico duelo que pasa por todas las etapas: desde el shock inicial, negación, enojo, el pensamiento de que el problema se solucionará solo, hasta la depresión; lo que los lleva a tocar fondo y finalmente, aceptar que deben buscar ayuda.”

¿Cómo viven hombres y mujeres la disfunción eréctil?

Ocultarlo será inútil. Tarde o temprano, la verdad saldrá a flote.

Ninguno de los dos entiende lo que pasa. El hombre, sufre en silencio pensando que hay algo malo en él. La mujer, por su parte, puede reaccionar de varias formas: centrarse en la cotidianeidad del día a día, los hijos, el trabajo, la casa, etc., ignorando el problema o bien, culparse por la falta de interés de su cónyuge; piensa que no hay erección porque ella perdió el atractivo, no está haciendo lo que le gusta a su pareja en la cama y saca conclusiones sin fundamento como “anda con otra” o “se terminó el amor”. 

La inseguridad es el sentimiento que predomina en ambos y da lugar a una cadena de errores que sólo agravarán el malestar. 

Un comportamiento común en hombres con problemas de erección, es hacer “la prueba fuera de casa”. Buscan relacionarse con otras personas únicamente para comprobar si su pene aún funciona. Si no hay oportunidad de tener una aventura, recurren a la masturbación. El problema de estas conductas es que no hay deseo ni excitación. Es muy probable que el resultado no sea el que buscan y terminen deprimiéndose más. No les pasa por la cabeza que puede tratarse de un problema de salud. 

La disfunción eréctil produce en los hombres una sensación de malestar emocional, estrés, temor o vergüenza. La única forma de terminar con esos sentimientos negativos es poner el tema sobre la mesa (o sobre la cama, propiamente dicho).

La pareja puede tener un papel fundamental como apoyo o por el contrario, ser una carga adicional de agobio. Por eso es importante observar cómo está manejando ella la situación. 

El hombre que sufre la pérdida de sus “facultades sexuales” necesita comprensión, pero la pareja también buscará sentirse apoyada, saber que esto no es su culpa (ni de nadie), que no es personal.

Un terapeuta sexual -psicólogo especializado en sexología-, es el profesional indicado para explicar a ambos lo que está ocurriendo y guiarlos en el proceso de reencontrarse sexualmente como pareja, si es que ambos tienen la voluntad.  

¿Cómo decirle a tu pareja que tienes disfunción eréctil?

La disfunción eréctil suele aparecer poco a poco, no de golpe. Tal vez en ocasiones no se logre mantener la erección por el tiempo deseado o las erecciones espontáneas matutinas se vuelvan menos frecuentes. La erección no sigue un patrón estable; un día funciona, al otro no, se pierde durante la penetración o por mucha estimulación que reciba, nada más no se consigue desde el inicio. Esto es desconcertante.

Como sabemos, el 80% de los casos de disfunción eréctil tienen un origen fisiológico. Este dato debe tenerse muy en cuenta, ya que requiere intervención médica. Además, puede liberar un poco la presión emocional. No es culpa de nadie que el organismo falle, ¿verdad? El 20% restante es por causas psicológicas. 

Independientemente de la etiología, el primer paso para la recuperación es reconocer que se tiene un problema: no logro mantener la erección. Mi vida sexual no es satisfactoria, no puedo satisfacer a mi pareja. La negación o esperar a que las cosas cambien solas, sólo nos hará perder un tiempo valiosísimo.

Una pareja estable, que lleva mucho tiempo de convivencia, habrá superado ya varios problemas. La disfunción eréctil es un reto más que deben afrontar juntos. La mujer seguramente ya ha dado muestras de apoyo, de fortaleza, de resiliencia. Son un equipo, confían uno en el otro, así que no debe ser motivo de vergüenza o temor comunicarse con ella aun tratándose de un tema tan delicado. 

 

  • Paso 1. No hagas caso de mitos y leyendas. Nos guste o no, seguimos viviendo en una sociedad conservadora donde hablar de sexo abiertamente, incomoda. No recibimos una educación sexual completa y acabamos creyendo cosas como “si no hay penetración, no es una relación sexual”, “siempre se debe llegar al orgasmo”, “el hombre tiene la obligación de satisfacer a la mujer”, “si no hay erección, es porque la mujer no es atractiva”, “el hombre debe estar siempre dispuesto a cumplir”. No somos máquinas sexuales para responder automáticamente a los estímulos. A veces también nos duele la cabeza y se vale. Pero si se sospecha de padecer disfunción eréctil, hay que dar un segundo paso.

 

  • Paso 2: Infórmate. Busca información confiable -disponible en internet-, en libros o mejor aún, consulta a tu médico. Si él no es especialista en salud sexual, pídele que te refiera con uno. Decir a tu pareja “necesito ver a un médico” puede ser una buena pauta para que hablen del tema. Nadie te va a culpar por querer ir al doctor. Ya sea de forma privada o acompañado de ella, haz una cita en una clínica de salud sexual. En la consulta con el especialista recibirán toda la información que deban conocer sobre este padecimiento. Eso hará que se sientan más tranquilos, ya que su problema por fin tendrá una explicación. El conocimiento da paz.

 

  • Paso 3. No hagas juicios a priori. “Me va a dejar”, “pensará que no soy hombre”, “las mujeres quieren un toro en la cama”. Las relaciones de pareja hoy son más equitativas. A partir de la pastilla anticonceptiva, las mujeres viven más libremente su sexualidad y ejercen su derecho a sentir placer. Sin embargo, hay cosas que no han variado mucho. Los hombres siguen viendo las relaciones sexuales como una conquista. Si no las consiguen, se sienten derrotados. También es una fuente de placer físico, no necesariamente con amor de por medio. Para las mujeres, en cambio -aunque siempre hay excepciones-, es más una cuestión emocional y de entrega mutua, totalmente ligada al amor. La entrega implica generosidad, confianza, respeto y libertad para ser uno mismo. Estos sentimientos no son ajenos para los hombres. Recordar esto les ayudará a ambos a comunicarse abiertamente a partir de la comprensión.

 

  • Paso 4. No se instalen en la “comodidad”. Así como nos peleamos por el dominio del control remoto, en las parejas a veces se da una “lucha por el poder” dentro de la relación. Los hombres también son vulnerables y pueden sentir que pierden el control frente a la mujer, lo que podría llegar a poner las cosas “más parejas”, en una situación “de igualdad”. Los psicólogos los explican de esta manera: si el hombre se siente inseguro al igual que la mujer frente a las relaciones sexuales -situación donde ellos estaban acostumbrados a tener la sartén por el mango-, se puede experimentar una sensación de empatía por parte de ellas, lo que la lleva a instalarse en una falsa comodidad. Si ninguno de los dos tiene placer (recordemos que muchas mujeres no experimentan el orgasmo a través de la penetración), se declara un “empate”. Sobra decir que esto no es algo positivo, no ayuda a solucionar el problema. Salir de la zona de confort es la única forma de avanzar.

 

  • Paso 5. Es cosa de dos. Las disfunciones sexuales masculinas como la disfunción eréctil o la eyaculación precoz, suelen verse como un problema personal para los varones, del que deben ocuparse individualmente. Para las mujeres, es un asunto de dos, ya que los afecta a ambos. No quieren sentirse excluidas de todo lo que le pasa a su pareja. Si bien el principal afectado es el hombre, ellas tienen el derecho de tomar decisiones y acciones sobre cómo tratar la disfunción eréctil.

 

  • Paso 6. Consulta a tu médico. Las investigaciones más recientes sobre disfunción eréctil, revelan que la pareja juega un papel determinante en la decisión de buscar ayuda médica y posteriormente, seguir el tratamiento. Un hombre tarda en promedio entre 4 años y medio para acudir con un médico especialista en salud sexual masculina. Una buena parte de ellos llega al consultorio por influencia de la pareja.

Conclusiones

Los problemas de erección no significan que ya no exista deseo o que el amor se haya terminado. Pero sí provoca una disminución en la frecuencia de las relaciones sexuales, en las manifestaciones de afecto y genera alteraciones en otros aspectos de la vida: el trabajo, las relaciones sociales, con los hijos y desde luego, en el estado de ánimo.

Una pareja no tiene por qué conformarse con eso. Resignarse es un desperdicio de tiempo y de vida, felicidad desaprovechada. 

Muchas veces se guarda silencio por temor a herir al compañero o incluso, a una reacción violenta. Se conforman con “lo que hay” sin saber que éste es el camino directo al desastre: la separación, una vida de infelicidad o una enfermedad subyacente más grave que no se detectó a tiempo.

La comprensión y la compañía de la pareja son de vital importancia para superar este problema. Si alguna vez escuchaste “cuéntaselo a quien más confianza le tengas”, estás en la edad de riesgo alto para padecer problemas de erección.

Si no sabes cómo decirle a tu pareja que tienes disfunción eréctil, busquen ayuda profesional. Traten de encontrar un espacio de diálogo seguro, donde se puedan comunicar todos los temores y miedos, en un ambiente optimista de cara al futuro. Cualquier problema que se comunica en voz alta con la pareja, pierde gran parte de su gravedad y se vuelve mucho más liviano.

Lo mejor de todo, es que la gran mayoría de los pacientes con disfunción eréctil, recupera su vida sexual gracias a los modernos tratamientos integrales que existen en clínicas como Boston Medical Group. Haz una cita y si es posible, pídele a tu pareja que te acompañe. Las probabilidades de éxito se incrementan potencialmente cuando se hace en equipo.

 

¡Hasta pronto!

 

Artículo avalado por Héctor Corredor, Médico Cirujano especialista en Urología con Maestría en Sexología Clínica, Director médico internacional en Boston Medical Group.

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