Cuando pensamos en una disfunción sexual, y particularmente en el caso de la disfunción eréctil, la asociamos a los efectos de la edad y nos parece poco creíble que ocurra con alguna frecuencia en los hombres jóvenes. Sin embargo se trata de una falsa creencia, de hecho con todos los avances científicos actuales y los cambios sociales a favor de la libertad sexual, la salud sexual de la población sigue estando en crisis.

Varias disfunciones sexuales como el bajo deseo sexual, la disfunción eréctil, la incapacidad para alcanzar el orgasmo y la eyaculación precoz, son relativamente comunes en los hombres, incluso en jóvenes. Los factores de riesgo que podemos revertir como la enfermedad arterial coronaria, la diabetes, la enfermedad cardiovascular, el aumento de la presión arterial, la obesidad, el estrés y la depresión, producen disfunciones sexuales en hombres más jóvenes.

La buena noticia es que se pueden lograr mejoras en la función eréctil mediante la adopción de hábitos de vida más saludables. Particularmente las modificaciones en la dieta adoptando por ejemplo la dieta mediterránea, aumentando la ingesta de antioxidantes y la cafeína, parecen ser los enfoques más prometedores en la prevención de la disfunción eréctil.

Es por eso que acudimos a un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine en el 2017 titulado Disfunción sexual entre hombres jóvenes: descripción de los componentes de la dieta asociados con la disfunción eréctil.

Esta investigación  evaluó precisamente el consumo de antioxidantes seleccionados, en particular los flavonoides, en relación con los síntomas de disfunción eréctil en hombres adultos jóvenes. Además, se evaluó el consumo de grupos de alimentos ricos en antioxidantes como verduras y frutas en hombres con disfunción eréctil en comparación con los controles.

Participaron del proceso 350 hombres adultos, y a cada uno de ellos se les solicitó completar un cuestionario que constaba de tres dominios, incluyendo información general (abarcando ítems de sus hábitos de vida y salud médica), evaluación de la disfunción eréctil mediante el Índice Internacional de Función Eréctil (IIEF), y finalmente sus hábitos alimentarios utilizando un cuestionario de frecuencia de alimentos.

Estas son las conclusiones más relevantes de este interesante estudio:

  • Los pacientes diagnosticados con disfunción eréctil informaron una menor ingesta mensual de flavonoides, un menor consumo de verduras y frutas y una mayor ingesta de productos lácteos y bebidas alcohólicas en comparación con los participantes sin disfunción sexual.
  • El consumo de varios alimentos ricos en antioxidantes como el jugo de granada, el café, el vino –en cantidades moderadas y consumo ocasional-, las nueces y el ginseng, se han asociado con una menor prevalencia de disfunción eréctil.
  • Se sugiere la adopción de una dieta mediterránea, rica en frutas y verduras y baja en proteína animal, para mejorar los síntomas de disfunción eréctil al disminuir el metabolismo de la glucosa y los lípidos y aumentar las defensas antioxidantes y los niveles de arginina. Esto resulta en el aumento del óxido nítrico, mejorando la función eréctil.
  • Según los estudios de Wang, el consumo de una ración diaria adicional de frutas y verduras conlleva a una disminución del 10% del riesgo de disfunción eréctil en los hombres con diabetes.
  • También se ha sugerido que el aceite de oliva virgen también aumenta el óxido nítrico, y los tomates contribuyen directamente al aumento de la función eréctil a través de su mayor contenido de vitamina C, carotenoides y polifenoles.
  • Cuando la disfunción eréctil es de origen vascular, el estilo de vida y la nutrición son factores fundamentales en su tratamiento.
  • La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición mostró que la ingesta de cafeína redujo las probabilidades de disfunción eréctil, especialmente cuando se consume en forma de café con una frecuencia de dos a tres tazas diarias.

En síntesis, algunos ajustes simples en el estilo de vida, como un mayor consumo de frutas y verduras, una menor ingesta de alcohol y frecuencia de fumar, podrían ser útiles como medidas para la prevención y el tratamiento de la disfunción eréctil.

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.
Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

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