Dimensiones de la sexualidad relacionadas con el trastorno de conducta sexual compulsiva

El trastorno de conducta sexual compulsiva fue recientemente agregado por la Organización Mundial de la Salud en la 11ª edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11). Se caracteriza por un patrón persistente de falla en el control de impulsos o impulsos sexuales intensos y repetitivos que resultan en un comportamiento sexual repetitivo

 

La definición del trastorno de conducta sexual compulsiva se basa en tres criterios principales: preocupación obsesiva relacionada con las propias fantasías o conductas sexuales, pérdida de control sobre las fantasías o conductas sexuales, y las consecuencias negativas asociadas con las fantasías o conductas sexuales.

 

Actualmente nos encontramos con una falta de datos que describan el funcionamiento sexual de las personas con trastorno de conducta sexual compulsiva desde una perspectiva multidimensional. Entre los muchos aspectos psicológicos que pueden influir en el comportamiento sexual de las personas, la autoestima sexual se considera crítica para la satisfacción sexual. La investigación sugiere que la autoestima sexual predice una mayor capacidad para comunicarse con una pareja sobre la satisfacción de los comportamientos sexuales, y 

también se asocia positivamente con la extroversión y la consciencia. 

 

Por otro lado, algunos estudios sugieren que la pornografía puede tener un impacto potencialmente negativo en el funcionamiento sexual. Por ejemplo en algunos estudios se encontró que la exposición a la pornografía en internet se relacionaba con una baja estima sexual, mayor motivación sexual y ansiedad y evitación sexual dentro de las relaciones románticas. Además se relacionó con la tendencia a establecer estándares de desempeño extremadamente altos acompañados de la disposición a autoevaluaciones excesivamente críticas.

 

En relación con este tema, encontramos un artículo publicado en el Journal of Sexual Medicine del 2019 titulado ¿Qué dimensiones de la sexualidad humana están relacionadas con el trastorno de conducta sexual compulsiva (CSBD)? Estudio usando un cuestionario de sexualidad multidimensional en una muestra de hombres polacos.

 

Este trabajo se basa en la hipótesis de que la autoestima, la ansiedad sexual, el monitoreo del funcionamiento sexual y la asertividad se verían perjudicados entre las personas con el trastorno de conducta sexual compulsiva. Pero considerando que la sexualidad humana es un fenómeno multidimensional, seguramente otras dimensiones del funcionamiento sexual pueden verse afectadas en este trastorno. 

 

Participaron del estudio setenta y dos hombres heterosexuales polacos que buscaban tratamiento farmacológico o psicológico debido a la pérdida de control sobre sus comportamientos sexuales. Todos los individuos fueron entrevistados por un psiquiatra calificado y cumplieron cuatro de los cinco criterios del trastorno de conducta sexual compulsiva (según la CIE-11). 

 

El grupo de control saludable estaba compuesto por doscientos ocho hombres polacos que fueron reclutados a través de internet y que no experimentaban una pérdida de control sobre el comportamiento sexual. 

 

Para examinar las relaciones entre las diferentes dimensiones de la sexualidad y los síntomas del trastorno de conducta sexual compulsiva, los participantes completaron tres instrumentos. El Cuestionario Sexual Multidimensional para examinar doce aspectos sexuales de la sexualidad humana. La severidad de los síntomas de trastorno de conducta sexual compulsiva se evaluó mediante el Test  de Detección de Adicción Sexual. La severidad del uso problemático de la pornografía se midió mediante el Breve Detector de Pornografía. 

 

Para el análisis posterior es importante destacar que el Cuestionario Sexual Multidimensional incluye sesenta ítems básicos que a su vez constituyen doce subescalas relacionadas con lo siguiente: (1) Estima sexual: una tendencia generalizada a evaluar positivamente la capacidad de uno para relacionarse sexualmente con otra persona; (2) Preocupación sexual: la tendencia a ser absorbido, obsesionado y absorto en pensamientos sobre los aspectos sexuales de la vida; (3) Control sexual interno: la creencia de que los aspectos sexuales de la vida están determinados por el propio control personal; (4) Consciencia sexual: la tendencia a pensar y reflexionar sobre la naturaleza de la sexualidad; (5) Motivación sexual: el deseo de involucrarse en una relación sexual; (6) Ansiedad sexual: la tendencia a sentir tensión, incomodidad y ansiedad sobre los aspectos sexuales de la vida; (7) Asertividad sexual: la tendencia a ser asertivo sobre los aspectos sexuales de la vida; (8) Depresión sexual: la tendencia a sentirse deprimido por los aspectos sexuales de la vida; (9) Control sexual externo: la creencia de que la sexualidad humana está determinada por influencias fuera del control personal de uno; (9) Monitoreo sexual: la tendencia a ser consciente de la impresión pública que la sexualidad de uno causa en los demás; (11) Miedo a las relaciones sexuales: miedo a entablar relaciones sexuales con otro individuo; y (12) Satisfacción sexual.

 

Por su parte, el Test de Detección de Adicción Sexual consta de veinte ítems divididos en cinco escalas: (1) Afectación perturbadora: bajo estado de ánimo, con posibles estados depresivos y alto nivel de ansiedad relacionado con el propio comportamiento sexual y sus consecuencias; (2) Perturbación de la relación: dificultades significativas para mantener una relación cercana debido al propio comportamiento sexual; (3) Preocupación: pensamientos persistentes y obsesivos sobre el propio comportamiento sexual; (4) Pérdida de control: incapacidad para abstenerse de un comportamiento sexual específico, a pesar de los problemas y costos resultantes; y (5) Características asociadas: cuestiones relacionadas con la experiencia de abuso sexual en la infancia, problemas sexuales experimentados por los padres y participación en actividades sexuales con menores.

 

Finalmente, el Breve Detector de Pornografía es una herramienta de cinco preguntas creada para identificar el uso problemático de la pornografía. 

 

Veamos ahora los resultados más destacados del estudio.

 

-Como se esperaba, los pacientes con el trastorno de conducta sexual compulsiva  obtuvieron puntuaciones más altas en el Test de Detección de Adicción Sexual y en el Breve Detector de Pornografía en comparación con la población general. 

 

-Se encontraron diferencias significativas entre los grupos en nueve de las doce  escalas del Cuestionario Sexual Multidimensional, destacando que las personas con trastorno de conducta sexual compulsiva exhibían tendencias más altas de ansiedad sexual, depresión sexual, control sexual externo y miedo a las relaciones sexuales. Pero por otro lado tenían tendencias más bajas de estima sexual, control sexual interno, conciencia sexual, asertividad sexual y satisfacción sexual en comparación con hombres sin el trastorno. 

 

Estos hallazgos muestran la relevancia del Cuestionario Sexual Multidimensional en estudios sobre el trastorno de conducta sexual compulsiva, pero también puede ser muy útil para precisar el diagnóstico clínico. Además, a partir de sus resultados  pueden orientarse las intervenciones terapéuticas hacia las dimensiones más afectadas y angustiantes del funcionamiento sexual de los pacientes. 

 

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.

Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

 

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