Escala del placer sexual

El placer sexual se puede cuantificar, es decir, medir. Y no es algo “light” ni una moda pasajera, sino un asunto de interés científico. Tener una referencia del nivel de placer que experimentamos con nuestra pareja, o conocer en qué aspectos disfrutamos y en cuales no, puede darnos valiosa información para organizar una terapia sexual.

Hombres y mujeres buscan o acceden a las relaciones sexuales por diferentes motivos, por ejemplo: el deseo, el amor, el apego, el poder o la dominación en la pareja, la reducción del stress, la reproducción, los beneficios económicos, y por supuesto el placer, entre otros.

Es un lugar común asociar al placer con la respuesta del orgasmo, pero se trata de un reduccionismo absolutamente sesgado por creencias machistas, coitocéntricas y orgasmocéntricas, que consideran que el objetivo primordial (por no decir único) del acto sexual es la penetración para lograr el orgasmo. Pero desde una perspectiva científica sabemos que el placer involucra a diferentes sensaciones físicas, así como emocionales e incluso cognitivas. Por lo tanto una escala que mida los niveles de placer sexual experimentados por una persona, debe incluir su percepción (subjetiva) del placer y sus diferentes dimensiones o aspectos.

Un trabajo publicado en el 2016 por el Journal of Sexual Medicine titulado Validación inicial de la Escala de Placer Sexual en muestras clínicas y no clínicas de personas en relaciones heterosexuales, se refiere a la ausencia de instrumentos de evaluación del placer que estén validados. Es más, siendo el placer tan importante en la satisfacción sexual y en el rendimiento sexual, ni siquiera encontramos definiciones consensuadas. Para avanzar en este tema, el artículo presenta un estudio preliminar de validación de un novedoso test que es la Escala de Placer Sexual. Para eso se tomaron dos muestras de personas portuguesas, una de pacientes diagnosticados con disfunción sexual (89) y otra de población general (188).

La Escala de Placer Sexual mide tres ítems que evalúan el grado de placer sexual obtenido a través de:

  • Las relaciones sexuales.
  • Las actividades sexuales.
  • La intimidad sexual.

Estos ítems se calificaron con un puntaje que va de 1 (no agradable en absoluto) a 7 (muy agradable).

A los pacientes de ambas muestras se les aplicaron otras pruebas, para comparar los respectivos resultados: Escala Global de Insatisfacción Corporal, Índice Internacional de la Función Eréctil y el Índice de la Función Sexual Femenina. En términos generales, los investigadores encontraron coherencia entre los resultados de las diferentes escalas.

El puntaje máximo que se puede obtener en la Escala de Placer Sexual es de 21, y hasta el momento los investigadores consideran que el punto de corte es el número 13. Es decir que las personas que puntúan por debajo de esa medida, muy probablemente tengan problemas sexuales asociados a la dificultad para experimentar placer.

Considerando que la Escala de Placer Sexual es el primer instrumento con el que contamos y que su administración se demora aproximadamente un minuto, puede ser un test interesante para utilizar tanto en la investigación como en la consulta. Sus resultados, así como los de las otras pruebas que administramos y las conclusiones de la entrevista clínica, nos dan información clave para organizar el plan de trabajo.


Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.
Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

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