El ácido úrico y la disfunción eréctil

La función de la erección es vulnerable a la influencia de diferentes factores: biológicos, psicológicos, de pareja, sociales, sexo-eróticos. Por eso son tan importantes los controles periódicos, ya que unos análisis oportunos podrían ser fundamentales para prevenir la disfunción eréctil.

Dentro de todos los exámenes básicos está la medida de los niveles de ácido úrico, y está demostrado que cuando supera los valores normales (lo que se denomina hiperuricemia) es un predictor de riesgo de enfermedades cardiovasculares, aunque no es tan clara su relación directa con la disfunción eréctil.

Precisamente un estudio epidemiológico publicado en el Journal of Sexual Medicine en el 2014, pretende dar luz a este tema. Se titula Ácido úrico en suero como predictor de riesgo para la disfunción eréctil, y evalúa el efecto del ácido úrico en suero sobre la disfunción eréctil. El procedimiento realizado fue comparar dos grupos de hombres con un promedio de edad similar, aproximadamente 45 años. El primer grupo estaba constituido por 251 pacientes con disfunción eréctil, y el segundo por 252 participantes sin disfunción eréctil. A todos se les aplicó la herramienta más utilizada para evaluar la función eréctil, el IIEF (Índice Internacional de la Función Eréctil).

A los dos grupos se les realizó una evaluación del nivel de ácido úrico así como otros parámetros que también comportan riesgo de disfunción eréctil: edad, tabaquismo, perfil lipídico, hipertensión arterial, obesidad y diabetes mellitus.

Los resultados muestran una diferencia significativa. Los pacientes con disfunción eréctil tienen un promedio mayor en sus niveles de ácido úrico (6.1 mg/dl), en relación con los hombres que no tienen problemas de erección (4.9 mg/dl). El ácido úrico produce disfunción endotelial, estrés oxidativo, y podría reducir el óxido nítrico, un químico considerado clave en el mecanismo de la erección.

Otros factores que aparecen como de alto riesgo para desarrollar disfunción eréctil son el HDL bajo, el tabaquismo, la diabetes y la hipertensión arterial. Otros factores, como la hipercolesterolemia, el LDL alto, la hipertrigliceridemia y la obesidad, no mostraron efectos significativos en este estudio.

A modo de conclusión, el artículo sugiere que la hiperuricemia puede aumentar hasta dos veces el riesgo de disfunción eréctil, por lo que consideramos que debe ser un parámetro a evaluar en los controles de salud masculina.

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.
Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

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