Diagnóstico y tratamiento de la deficiencia de testosterona

Ya hemos abordado en este espacio el tema de la deficiencia de testosterona –también conocida como hipogonadismo– y sus consecuencias desde el punto de vista sexual en los hombres. Pero siendo una cuestión tan amplia y con tanta discusión en el ámbito científico, pensamos que nunca es redundante seguir brindando información actualizada.

Existe tanto material en internet, que en vez de hacer un aporte positivo termina confundiendo a los pacientes. Por eso es necesario aunar criterios y transmitir las conclusiones de los consensos más recientes de los expertos en medicina sexual.

En este caso tomamos un artículo publicado en el Journal of Sexual Medicine en el 2016, titulado Diagnóstico y tratamiento de la deficiencia de testosterona: Recomendaciones de la Cuarta Consulta Internacional de Medicina Sexual. Allí se presentan los resultados de una exhaustiva búsqueda bibliográfica de artículos científicos y se exponen las conclusiones del encuentro más reciente –año 2015- entre los más renombrados especialistas en el mundo.

El trabajo es bien extenso, de hecho son 42 las recomendaciones que contiene, y por lo tanto vamos a resumir los que consideramos que son sus aportes más significativos.

  • Definición: La deficiencia de testosterona es un síndrome clínico y bioquímico caracterizado por una baja en los niveles de testosterona, asociado con la edad y diferentes comorbilidades. Puede afectar a diferentes órganos y funciones, alterando la calidad de vida y en particular a la función sexual.
  • Causas: La deficiencia de testosterona se asocia con fallas en diferentes niveles del eje hipotálamo-pituitario-gonadal. Es decir anomalías en los testículos, fallas a nivel hipotalámico, hipofisario o combinado.
  • Efectos en la respuesta sexual: La disfunción sexual, particularmente el deseo sexual hipoactivo, la disminución o ausencia de las erecciones nocturnas y matinales y la disfunción eréctil, sugieren deficiencia de testosterona, particularmente cuando se asocian los tres síntomas.
  • Manifestaciones clínicas: Son frecuentes la disminución de la vitalidad física, disminución de la energía y la motivación, fatiga, estado de ánimo depresivo y trastornos del sueño. También los sofocos, y a veces alteraciones en la cognición y la memoria. A menudo se observa obesidad visceral, y disminuyen a menudo la masa muscular y la densidad ósea. En el examen físico podemos observar testículos pequeños, vello corporal disminuido y ginecomastia.
  • Diagnóstico: Si bien existen cuestionarios estructurados para detectar la deficiencia de testosterona –por ejemplo el Androtest-, no debemos basarnos solamente en esas herramientas. Los exámenes de laboratorio son fundamentales y se evalúan los niveles de testosterona, SHBG, prolactina y LH, entre otros parámetros.
  • Tratamiento: No existe evidencia convincente de que el tratamiento con testosterona esté asociado al aumento del riesgo de cáncer de próstata ni de enfermedad cardiovascular. Por otro lado, como el tratamiento puede provocar azoospermia, no se recomienda en hombres que están buscando producir un embarazo.
  • Las presentaciones actuales de testosterona disponibles en el mercado y que se prescriben bajo fórmula médica, son seguras y eficaces.
  • Los pacientes deben ser evaluados luego de los tres meses de iniciar el tratamiento con testosterona, y a partir de allí cada seis o doce meses según el caso.

En resumen, la deficiencia de testosterona es parte del proceso de envejecimiento masculino, y por lo tanto su influencia sobre la salud sexual y la calidad de vida es mayor a medida que avanzan las décadas, en particular a partir de los cincuenta años. De todas maneras, puede darse en hombres adultos de cualquier edad. Por lo tanto es necesario considerar estas recomendaciones para hacer un diagnóstico preciso y un tratamiento eficaz.

Redactado para Boston Medical Group por Ezequiel López Peralta.
Psicólogo. Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas.

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